
La senadora María José Pizarro, una de las figuras más reconocidas del progresismo en Colombia, anunció que se baja de la disputa por encabezar la lista al Senado del Pacto Histórico y que no aspirará nuevamente al Congreso en las elecciones de 2026. Su decisión, confirmada este martes, marca un giro en el panorama interno de la coalición que lidera el presidente Gustavo Petro y deja el camino despejado para que la exministra de Salud, Carolina Corcho, asuma la cabeza de la lista.
Pizarro explicó que su determinación responde a un llamado a la unidad dentro del movimiento, tras varias semanas de tensiones entre los sectores que impulsaban su nombre y los que respaldaban a Corcho. “Mi compromiso no es con una curul, sino con el país, con las organizaciones y con la unidad”, expresó la senadora, quien aseguró que su trabajo político continuará desde las calles y los territorios, más allá del Congreso.
La parlamentaria, hija del asesinado líder del M-19 Carlos Pizarro Leongómez, había sido una de las voces más visibles del Pacto en el Capitolio, especialmente en temas de paz, derechos humanos y reformas sociales. Su salida anticipada de la arena legislativa genera un reacomodo dentro del bloque oficialista y podría modificar la estrategia electoral de la coalición, que se prepara para los comicios de 2026 en medio de debates internos por las listas y el rumbo político del proyecto petrista.
Con la renuncia de Pizarro a esa competencia interna, el Pacto Histórico busca evitar un pulso que amenazaba con fracturar su base de apoyo en un momento clave. La senadora insistió en que el progresismo debe concentrarse en consolidar un “frente amplio” y fortalecer la movilización social que respalde las reformas impulsadas por el Gobierno. De esta manera, cierra su ciclo parlamentario con un mensaje de reconciliación y de apuesta por la construcción de poder desde los movimientos ciudadanos.

