
La carrera electoral entra en una fase decisiva con el inicio del proceso de verificación de firmas entregadas por los candidatos que optaron por inscribirse a través de grupos significativos de ciudadanos. La Registraduría Nacional del Estado Civil confirmó que 22 aspirantes presentaron un total de 28,5 millones de firmas, una cifra sin precedentes que refleja tanto la alta fragmentación del escenario político como la apuesta de varios sectores por competir sin el respaldo directo de los partidos tradicionales.
Este volumen de apoyos ciudadanos activa ahora una etapa clave: la depuración técnica y jurídica de las firmas, un procedimiento que busca establecer cuántas son válidas y si cada candidato cumplió con el umbral mínimo exigido por la ley para quedar oficialmente inscrito. En esta revisión se examinan aspectos como la autenticidad de los datos, la correspondencia con el censo electoral, la inexistencia de duplicidades y la validez de las cédulas, entre otros criterios.
La Registraduría señaló que el 21 de enero es la fecha límite para concluir este proceso y anunciar cuáles aspirantes superaron el filtro. Hasta entonces, todos los candidatos permanecen en una especie de compás de espera, pues el alto número de firmas no garantiza automáticamente la inscripción: históricamente, una porción significativa suele ser descartada por inconsistencias o errores formales.
Más allá del trámite administrativo, la masiva entrega de firmas tiene un fuerte contenido político. Por un lado, evidencia el desgaste de los partidos y el atractivo de las candidaturas independientes; por otro, anticipa una contienda altamente competida, con múltiples proyectos buscando capitalizar el descontento ciudadano y posicionarse desde temprano en el tablero electoral.
El resultado de la depuración no solo definirá quiénes continúan en la contienda, sino que también enviará un mensaje sobre la capacidad real de movilización de cada aspirante. Para algunos, superar el umbral será la confirmación de un respaldo sólido; para otros, quedar por fuera marcará el final prematuro de sus aspiraciones. En cualquier caso, el veredicto de la Registraduría será el primer gran filtro de una campaña que apenas comienza, pero que ya muestra señales de alta intensidad y competencia.

