
Iván Cepeda y Carolina Corcho, dos de las voces más visibles del Pacto Histórico, intensificaron su ofensiva política contra el Consejo Nacional Electoral (CNE) por lo que consideran una dilación injustificada en el reconocimiento pleno de la personería jurídica del movimiento. Ambos dirigentes advirtieron que la decisión del organismo de mantener condicionada dicha personería no solo resulta arbitraria, sino que amenaza directamente la capacidad del Pacto para inscribir a tiempo a sus candidatos en la contienda electoral que se aproxima.
Según Cepeda y Corcho, la postura del CNE genera un ambiente de incertidumbre jurídica que pone en desventaja al Pacto Histórico frente a otras fuerzas políticas que ya avanzan sin obstáculos en la construcción de sus listas y en la definición de sus estrategias. Señalan que la exigencia de requisitos adicionales —que consideran excesivos y carentes de fundamento— tiene el efecto práctico de retrasar los tiempos electorales y dejar al movimiento en una situación de riesgo institucional.
Los dirigentes recalcaron que el reconocimiento de la personería jurídica no debería ser utilizado como un mecanismo de presión o de control político, y sostienen que la actitud del CNE podría tener motivaciones ajenas a la estricta legalidad. En su lectura, estas trabas representan un intento de limitar el despliegue organizativo del Pacto Histórico, afectando la participación democrática y la igualdad de condiciones para competir en las urnas.
Cepeda y Corcho hicieron un llamado público para que el CNE adopte una decisión definitiva y ajustada al derecho, que garantice la estabilidad jurídica del movimiento y permita avanzar sin más dilaciones en la inscripción de candidatos. De lo contrario, advirtieron, el proceso electoral podría verse deslegitimado por barreras administrativas que —afirman— no deberían existir en un sistema democrático que busca promover la pluralidad y la representación efectiva.

