El Pacto Histórico enfrenta un momento decisivo en su camino hacia las elecciones presidenciales de 2026, luego del fallo del Consejo Nacional Electoral (CNE) que complicó la participación de la senadora María José Pizarro en la consulta interna prevista para octubre. En el petrismo crece la percepción de que la parlamentaria, una de las cartas más visibles del movimiento, quedará por fuera de la contienda por obstáculos jurídicos relacionados con los tiempos y requisitos de inscripción.
La situación ha generado tensiones dentro de la coalición, pues Pizarro era vista como una de las figuras con mayor capacidad para aglutinar sectores afines al presidente Gustavo Petro y garantizar continuidad al proyecto político en el poder. Ante el escenario adverso, varias voces del Pacto exploran alternativas para mantener la consulta en pie y no debilitar el proceso de selección del candidato único, que consideran clave para evitar una dispersión de fuerzas en la primera vuelta presidencial.
El fallo del CNE, interpretado por algunos como una señal de rigor institucional y por otros como un golpe político al oficialismo, obliga al movimiento a replantear sus estrategias en un momento en que la oposición se consolida y el calendario electoral avanza sin pausas. Mientras tanto, líderes internos insisten en que la consulta de octubre debe mantenerse, incluso si Pizarro no puede competir, con el fin de proyectar unidad y legitimidad en la candidatura que surja del proceso.
