
El Pacto Histórico, la principal coalición de izquierda en Colombia, decidió otorgar el aval presidencial al exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien oficialmente se mantiene como aspirante a suceder a Gustavo Petro en la Casa de Nariño. Esta determinación se da pese a las fuertes tensiones internas en el bloque progresista, donde figuras como Gustavo Bolívar y María José Pizarro han solicitado su exclusión de la contienda por los cuestionamientos que pesan sobre su gestión en Medellín y los procesos judiciales que enfrenta.
Con este respaldo, Quintero consolida su lugar en la baraja de precandidatos de la izquierda, lo que evidencia que la coalición no logró un consenso para apartarlo, a pesar de las presiones de sectores que consideran que su permanencia puede debilitar la propuesta de renovación política del Pacto.
La entrega del aval también abre el debate sobre el futuro del progresismo, pues el apoyo a Quintero genera divisiones entre quienes lo ven como una carta viable para conservar el poder y quienes lo consideran un lastre electoral. En paralelo, otros nombres continúan sonando dentro del movimiento, lo que anticipa unas consultas internas cargadas de confrontaciones y reacomodos estratégicos rumbo a las presidenciales de 2026.

