Colombia se prepara para una intensa jornada democrática el próximo 26 de octubre, cuando se celebrarán las consultas populares e interpartidistas que marcarán el primer gran pulso electoral antes de las elecciones locales y regionales de 2026. En esta primera cita en las urnas, al menos 17 partidos y movimientos políticos, que representan todo el espectro ideológico —desde la izquierda hasta la derecha—, han manifestado su intención de participar, ya sea para definir candidatos únicos o para medir fuerzas internas.
La jornada se perfila como un termómetro clave del panorama político nacional, en el que dos figuras seguirán ejerciendo gran influencia: el presidente Gustavo Petro y el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Petro, desde el Gobierno, busca consolidar a los sectores afines al Pacto Histórico y evaluar la fuerza electoral de su coalición, en medio de las tensiones internas y los retos de gobernabilidad. Por su parte, Uribe, líder natural del Centro Democrático, también tendrá un rol determinante en la definición de candidaturas y alianzas de derecha, pese a los recientes escándalos judiciales que lo rodean.
En el caso del Pacto Histórico, la coalición gubernista intenta organizar una consulta que permita seleccionar un candidato único de cara a las elecciones presidenciales, pero las divisiones internas entre los sectores del petrismo, el progresismo y la izquierda tradicional podrían dificultar el consenso. Mientras tanto, en el centro político, partidos como la Alianza Verde, el Nuevo Liberalismo y Dignidad y Compromiso buscan reagruparse y redefinir su identidad política en medio de una fragmentación visible.
La derecha también prepara su estrategia, con partidos como el Centro Democrático, Cambio Radical, el Partido Conservador y el Partido de la U afinando consultas internas o interpartidistas que les permitan presentar alternativas sólidas frente al petrismo. Algunas colectividades analizan alianzas estratégicas para aumentar su impacto, especialmente en territorios clave donde las elecciones locales han sido históricamente disputadas.
La Registraduría Nacional ya está recibiendo las solicitudes de participación y se espera una alta movilización política en los próximos meses. Este escenario, además, será una antesala de cómo se perfilan las coaliciones y las nuevas configuraciones del poder en el país, en un contexto donde las tendencias sociales, económicas y de seguridad también jugarán un papel importante en la intención de voto.
