
El senador Paulino Riascos no solo cuestionó el silencio reciente de la vicepresidenta Francia Márquez, sino que también expuso su visión crítica sobre el rumbo del Gobierno del presidente Gustavo Petro y lo que, a su juicio, debería corregirse en la recta final del mandato.
El concepto de Riascos sobre el Gobierno
El senador considera que el Ejecutivo ha perdido cohesión interna y claridad en su mensaje político. Según su postura, el Gobierno llegó con una narrativa de transformación profunda, pero en el tramo final enfrenta dificultades para mantener unidad, liderazgo visible y cumplimiento efectivo de las expectativas generadas en campaña.
Riascos sugiere que el proyecto político que prometía cambios estructurales debe reconectar con las bases sociales que lo respaldaron y recuperar coherencia en sus vocerías. Para él, la falta de protagonismo de figuras clave —como la Vicepresidencia— refleja un desgaste político que puede impactar la credibilidad del Gobierno.
Además, advierte que la confrontación constante ha profundizado la polarización, lo que termina debilitando la gobernabilidad y el clima democrático.
Críticas al rol político de la Vicepresidencia
El senador cuestionó lo que considera una disminución en el protagonismo político de Márquez, quien fue una de las figuras más relevantes del proyecto político que llevó al poder al actual gobierno.
Durante la campaña, la hoy vicepresidenta fue uno de los símbolos del discurso de cambio social, inclusión y justicia racial. Sin embargo, según Riascos, en el tramo final del mandato su liderazgo no ha sido tan visible como al inicio.
Las declaraciones provocaron reacciones encontradas en sectores políticos, especialmente entre quienes consideran que la Vicepresidencia cumple funciones institucionales que no siempre implican exposición mediática permanente.
El mensaje que le enviaría a Petro
Frente al presidente Gustavo Petro, Riascos plantea un llamado directo: bajar el tono de la confrontación y priorizar la unidad nacional en la etapa final del mandato.
El senador considera que el jefe de Estado debería:
- Reducir el discurso polarizante.
- Garantizar un ambiente político estable de cara a las elecciones de 2026.
- Permitir que el debate democrático se dé sin estigmatizaciones.
- Fortalecer la institucionalidad y la cohesión dentro de su propio bloque político.
En esencia, su mensaje sería que el legado del Gobierno dependerá no solo de las reformas impulsadas, sino del clima político que deje al país al finalizar el mandato.
Un llamado a campañas en paz
Riascos insiste en que el país necesita campañas electorales en paz y con respeto. Para él, el Gobierno tiene la responsabilidad de contribuir a un ambiente menos confrontacional, especialmente en un contexto donde ya comienzan a perfilarse las aspiraciones presidenciales.
El pronunciamiento del senador deja claro que, más allá de las críticas puntuales, su preocupación central es el tono del debate público y el impacto que la polarización puede tener en la estabilidad democrática del país.

