
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reconocido que en 2022, durante su campaña presidencial, utilizó una avioneta propiedad de Diego Marín Buitrago, conocido como “Papá Pitufo” y señalado como el “zar del contrabando”. Petro afirmó que en ese momento desconocía la identidad del propietario de la aeronave. Según su relato, mientras se encontraba en Cali y necesitaba trasladarse a Buenaventura bajo condiciones climáticas adversas, se le ofreció una avioneta gestionada por Ferney Lozano, actual diputado del Valle del Cauca. Tras verificar la matrícula de la aeronave y no encontrar irregularidades, aceptaron el vuelo. Posteriormente, descubrieron que uno de los acompañantes tomó fotografías del viaje con la intención de entregarlas a Marín para posibles fines de extorsión, aunque dicho chantaje no se materializó. Además, Petro reveló que “Papá Pitufo” intentó infiltrarse en su campaña a través de diversos medios, incluyendo acercamientos a su esposa, Verónica Alcocer, bajo el pretexto de realizar obras para la Iglesia Católica. Estas declaraciones se dieron en una entrevista con el periódico oficial del gobierno, “Vida”.

