El presidente Gustavo Petro ha revelado que, según información preliminar y con “indicios muy fuertes”, una mafia con asiento internacional estaría detrás del atentado sufrido por el senador y precandidato presidencial del Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay. A raíz de esta grave hipótesis, el mandatario ha ordenado el incremento inmediato de la seguridad para cuatro líderes políticos de la oposición: Álvaro Uribe Vélez, María Fernanda Cabal, Abelardo de la Espriella y Vicky Dávila.
“Hasta ahora, y solo como hipótesis, pero con indicios muy fuertes que han llegado a dirigentes muy altos de la oposición y a nosotros, es que el autor del atentado sería la mafia con asiento internacional”, aseguró Petro, quien enfatizó que “he ordenado, por este hecho, el incremento de seguridad a los dirigentes de la oposición, específicamente, y de manera inmediata”.
La declaración del presidente se da en un contexto en el que la Fiscalía General de la Nación investiga si Uribe Turbay fue objeto de seguimientos antes del ataque, e incluso si su hijo menor también lo fue, según lo mencionado por el propio Petro.
La Teoría Presidencial: Debilitar el Estado y Controlar la Economía Ilícita
Petro sostiene que el objetivo de estos “asesinos” es provocar una confrontación interna: “nos matemos entre nosotros”, para así “debilitar el Estado” y “avanzar sobre sus controles a la economía ilícita”. El presidente conectó esta hipótesis con la “junta del narcotráfico, con asiento en Dubái y Colombia”, refiriéndose a individuos que él mismo había señalado públicamente y sobre quienes había solicitado su captura, lamentando que uno de ellos ya haya sido puesto en libertad.
Finalmente, el mandatario colombiano fue enfático en descartar cualquier relación entre el atentado a Uribe Turbay y la consulta popular que impulsa su gobierno, la cual ha generado un intenso debate en el país. Petro pidió no confundir ambos hechos, subrayando que son “cosas diferentes”.
