
El presidente Gustavo Petro defendió públicamente el aumento del salario mínimo para 2026 y confirmó que acompañará las marchas convocadas para el próximo 19 de febrero en distintas ciudades del país.
El mandatario aseguró que el incremento salarial busca proteger el poder adquisitivo de los trabajadores frente al aumento del costo de vida y cuestionó las críticas que señalan que la medida podría afectar el empleo formal o generar presiones inflacionarias.
Defensa del incremento salarial
Petro reiteró que el aumento del salario mínimo responde a la necesidad de mejorar las condiciones de vida de millones de colombianos y sostuvo que el crecimiento económico debe reflejarse en mayores ingresos para la clase trabajadora.
El jefe de Estado también señaló que la discusión no puede centrarse únicamente en el impacto empresarial, sino en el bienestar social y la reducción de la desigualdad.
El debate se da en medio de la controversia jurídica por la suspensión provisional del decreto del salario mínimo por parte del Consejo de Estado, lo que ha generado tensiones entre el Ejecutivo y algunos sectores económicos.
Convocatoria a marchas
Además de defender el incremento, el presidente confirmó que participará en las movilizaciones convocadas para el jueves 19 de febrero, las cuales han sido promovidas por sectores afines al Gobierno en respaldo a las reformas sociales y a la política salarial.
Petro afirmó que las marchas buscan expresar apoyo ciudadano frente a decisiones que, según él, favorecen a la mayoría trabajadora del país.
Desde la oposición, algunos líderes políticos han cuestionado que el presidente participe activamente en convocatorias de movilización, argumentando que podría generar mayor polarización.
Reacciones encontradas
Mientras sectores sindicales y movimientos sociales han respaldado el aumento y la convocatoria a marchas, gremios empresariales han advertido que incrementos elevados pueden afectar la generación de empleo y la estabilidad económica.
El debate sobre el salario mínimo se ha convertido en uno de los principales temas de discusión nacional, no solo por su impacto económico, sino también por su dimensión política y social.
Un escenario de tensión política
La presencia del presidente en las movilizaciones marca un hecho político relevante, pues no es habitual que un mandatario en ejercicio confirme su asistencia a marchas convocadas en respaldo a su propia agenda.
El 19 de febrero se perfila como una fecha clave para medir el respaldo ciudadano a la política salarial del Gobierno y el alcance de la movilización social en torno a este tema.

