El presidente Gustavo Petro volvió a rechazar la existencia del denominado “Cartel de los Soles”, una estructura criminal que, según informes internacionales, estaría conformada por altos mandos militares y políticos de Venezuela con participación en el narcotráfico. Petro insistió en que no existen pruebas que sustenten esa versión y, en cambio, responsabilizó a lo que él denomina la “junta del narcotráfico”, un entramado transnacional de crimen organizado que, según sus declaraciones, controla el tráfico de cocaína desde Colombia hacia diferentes países utilizando rutas por territorio venezolano.
El jefe de Estado colombiano aseguró que esta organización no solo mueve drogas, sino que también tendría intereses políticos y criminales de gran alcance, al punto de haber planeado atentar contra su vida. Además, en su pronunciamiento, Petro reiteró que la estrategia de lucha contra el narcotráfico debe replantearse y mencionó que su gobierno ha propuesto a Estados Unidos una nueva política de cooperación antidrogas, enfocada en la regulación y en atacar los eslabones financieros del negocio, en lugar de limitarse a la persecución de campesinos cultivadores o pequeños transportadores.
Con estas declaraciones, el mandatario marca distancia de la visión tradicional que responsabiliza a sectores específicos del régimen venezolano y busca reforzar su discurso de que el narcotráfico es un fenómeno global que requiere soluciones multilaterales y no enfoques centrados en un solo país.
