
El presidente Gustavo Petro decidió volver a designar a Juan Carlos Florián como ministro de la Igualdad, luego de que este presentara su renuncia tras la suspensión provisional ordenada por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. La medida judicial buscaba garantizar el cumplimiento de la normativa de paridad de género en los altos cargos del Gobierno, ante cuestionamientos por la designación de hombres en carteras que deberían estar lideradas por mujeres.
La estrategia del Ejecutivo consistió en aceptar la dimisión de Florián para acatar la decisión judicial y, posteriormente, proceder con su nueva designación, lo que ha generado un fuerte debate político. Mientras sectores oficialistas sostienen que se trata de un mecanismo válido para asegurar continuidad en la gestión del ministerio, la oposición ha denunciado lo que considera una maniobra para eludir los efectos de la suspensión.
El regreso de Florián a la cartera del Ministerio de la Igualdad revive la controversia sobre la interpretación de la paridad en la conformación del gabinete y pone nuevamente al Gobierno en el centro de las críticas de diversos actores políticos y sociales. Se anticipan nuevas acciones jurídicas y reclamos en el Congreso, en un escenario donde el debate por la equidad de género en la administración pública sigue siendo un tema sensible y de alta tensión política.

