
El debate en torno a la candidatura presidencial de Daniel Quintero tomó un nuevo impulso luego de que el Polo Democrático Alternativo emitiera un concepto oficial en el que sostiene que el exalcalde de Medellín no ha sido ni es militante de esa colectividad. Este pronunciamiento es clave porque, desde hace semanas, el registrador nacional, Hernán Penagos, y sectores políticos han cuestionado la participación de Quintero en la consulta de la izquierda del pasado 26 de octubre, señalando que al haber intervenido en ese proceso no podría ahora aspirar por firmas, como lo está haciendo con el movimiento “Independientes”.
El Polo aclaró que, aunque en la consulta se pusieron a consideración propuestas de varios sectores, Quintero no figura en sus bases como miembro, ni ha realizado procesos formales de afiliación al partido. Por tanto, según la colectividad, no existe incompatibilidad jurídica para que impulse una candidatura por fuera de las estructuras partidistas tradicionales.
Ante este concepto, Quintero anunció nuevas acciones legales contra el registrador Penagos, al que acusa de incurrir en una interpretación política y no jurídica de las normas electorales, afectando su derecho a participar en la contienda. Según el exmandatario, se está intentando impedirle competir en igualdad de condiciones, lo cual, afirma, vulneraría garantías democráticas.
Este episodio se suma a un clima de alta tensión dentro del panorama preelectoral, donde la definición de candidaturas, el rol de las consultas y la independencia de los órganos electorales se han convertido en temas centrales. La disputa podría escalar a instancias como el Consejo Nacional Electoral y eventualmente a tribunales contenciosos, mientras Quintero mantiene activa su recolección de firmas con miras a radicar su aspiración presidencial para 2026.

