
El debate sobre la reforma a la salud sigue generando fuertes tensiones en el Congreso. En esta ocasión, el Centro Democrático presentó una ponencia negativa frente al proyecto impulsado por el Gobierno nacional, argumentando que su aprobación traería graves consecuencias tanto en lo fiscal como en la prestación de servicios médicos.
De acuerdo con los senadores de esa bancada, la iniciativa carece de un estudio financiero sólido que garantice su sostenibilidad en el tiempo. Señalan que la propuesta implicaría un gasto desbordado que podría comprometer seriamente las finanzas del Estado y, por ende, la viabilidad de otras políticas públicas.
Otro de los puntos críticos expuestos es la falta de planeación y claridad en la manera en que se estructuraría el nuevo modelo. A juicio de los ponentes, el proyecto no define con precisión cómo se garantizaría la atención oportuna y continua a los pacientes, lo que generaría un alto riesgo de interrupción en tratamientos médicos, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
El partido de oposición también advirtió que, en caso de aprobarse, la reforma podría centralizar en exceso la toma de decisiones, debilitando a los actores que actualmente cumplen un rol fundamental en el sistema, como las EPS, y creando un escenario de incertidumbre para los usuarios.
Con esta ponencia, el Centro Democrático busca frenar el avance del proyecto y abrir un debate más amplio sobre alternativas que, según ellos, aseguren mejoras al sistema de salud sin poner en riesgo su estabilidad financiera ni la continuidad en la atención a los ciudadanos.

