
La Presidencia de la República reiteró la postura del Gobierno de Gustavo Petro frente a la política antidrogas, subrayando que una estrategia basada exclusivamente en el uso de la fuerza no ha demostrado ser efectiva ni sostenible a lo largo del tiempo. Así lo expresó en un comunicado oficial emitido tras una reunión de alto nivel de la cúpula del Gobierno, convocada para analizar la coyuntura regional y reafirmar la defensa de la soberanía nacional.
En el pronunciamiento, la Casa de Nariño enfatizó que décadas de políticas centradas únicamente en la represión militar y policial no han logrado reducir de manera estructural la producción, el tráfico ni el consumo de drogas ilícitas, ni tampoco han mitigado los impactos sociales y ambientales asociados a este fenómeno. Por el contrario, el Gobierno considera que este enfoque ha profundizado la violencia en los territorios, ha debilitado el tejido social y ha afectado de forma desproporcionada a comunidades rurales y vulnerables.
La administración Petro insistió en que Colombia promueve una política antidrogas integral, que combine acciones de seguridad con estrategias de desarrollo social, sustitución voluntaria de cultivos, protección del medio ambiente y fortalecimiento de las economías legales en las regiones históricamente afectadas por el narcotráfico. Según Presidencia, el problema de las drogas debe abordarse desde sus causas estructurales, como la pobreza, la exclusión y la falta de oportunidades, y no únicamente desde sus manifestaciones criminales.
El comunicado también dejó claro que este enfoque no implica renunciar a la lucha contra las organizaciones criminales, sino redefinirla bajo parámetros más eficaces y humanos, en consonancia con el derecho internacional y el respeto a la soberanía de los Estados. En ese sentido, el Gobierno reafirmó su compromiso con la cooperación internacional, pero advirtió que cualquier acción en esta materia debe respetar la autonomía de Colombia para definir sus propias políticas públicas.
Finalmente, la Presidencia señaló que la visión del actual Gobierno busca abrir un debate global sobre la política antidrogas, promoviendo un cambio de paradigma que priorice la vida, la paz y el desarrollo sostenible. Para la Casa de Nariño, solo mediante un enfoque equilibrado y multidimensional será posible enfrentar de manera real y duradera el problema de las drogas, tanto en Colombia como en la región.

