
El presidente Gustavo Petro ya se encuentra en Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en lo que será su última intervención ante este escenario como jefe de Estado. El mandatario colombiano llega con una agenda marcada por dos ejes centrales: la situación de Palestina y el debate sobre la política internacional de lucha contra las drogas.
Petro buscará visibilizar, una vez más, su crítica a las estrategias punitivas que durante décadas han predominado en la lucha antidrogas, insistiendo en la necesidad de un enfoque alternativo que priorice la salud pública, la regulación de los mercados y la atención a las comunidades afectadas por la violencia del narcotráfico. En cuanto a Palestina, el mandatario pretende exponer la posición de Colombia frente al conflicto en Medio Oriente y reiterar su respaldo al reconocimiento de ese Estado como miembro pleno de la ONU.
Además del discurso, la visita de Petro incluye reuniones bilaterales con otros líderes internacionales, encuentros con representantes de organismos multilaterales y espacios de diálogo con la comunidad migrante colombiana en Estados Unidos. Con ello, el Gobierno busca fortalecer su política exterior, posicionar a Colombia como un actor relevante en la discusión global y dejar un mensaje de cierre que resuma las prioridades de su administración en materia internacional.
La presencia de Petro en Nueva York se da en un contexto político complejo en el país, donde la oposición cuestiona su gestión interna, pero también en medio de la expectativa de lo que será su legado en el plano diplomático, particularmente en asuntos relacionados con paz, medio ambiente y derechos humanos.

