La Registraduría Nacional entró en una fase decisiva para afinar todos los detalles logísticos de la consulta interpartidista del Pacto Histórico, prevista para el próximo 26 de octubre. Ante la premura de los tiempos y la magnitud del proceso, el organismo electoral declaró urgencia manifiesta, una figura que le permite agilizar trámites y contrataciones para garantizar que la votación se realice en condiciones seguras, transparentes y con la infraestructura necesaria.
El registrador delegado y su equipo han sostenido reuniones permanentes con los Ministerios de Defensa e Interior, así como con la Fuerza Pública, para coordinar las medidas de seguridad que permitan un ejercicio electoral libre de presiones y actos de violencia. El interés es asegurar la protección tanto de votantes como de jurados y material electoral en todas las regiones del país, especialmente en aquellas zonas históricamente más vulnerables por la presencia de grupos armados ilegales.
La decisión de declarar urgencia manifiesta responde a los escasos días que restan para la jornada electoral, lo que obliga a la Registraduría a acelerar la contratación de personal, el traslado de kits electorales, la instalación de mesas de votación y la capacitación de jurados. Adicionalmente, se trabaja en campañas de pedagogía para informar a los ciudadanos sobre el procedimiento de la consulta y los candidatos en disputa.
Con este panorama, la Registraduría busca garantizar que el proceso se realice sin contratiempos y que el Pacto Histórico pueda definir, en las urnas, a su candidato presidencial y a los aspirantes al Congreso. No obstante, persisten dudas en algunos sectores sobre si el poco tiempo restante permitirá solventar todos los aspectos técnicos y logísticos de una consulta de gran alcance nacional.
