Un informe de 31 páginas, identificado con el código MT-DIR-600-060-75-2025, elaborado por la Unidad de Inteligencia y Análisis Financiero (UIAF), ha encendido las alarmas en el Gobierno tras revelar movimientos inusuales en las cuentas bancarias del presidente Gustavo Petro. El documento, que data del 17 de mayo de 2025, se centra en un análisis detallado de 14 cuentas a nombre del mandatario, rastreando transferencias y retiros desde febrero de 2023.
La revelación ha generado gran tensión porque, aunque fue redactado hace cinco meses, solo recientemente fue remitido a la Fiscalía, y ha sido objeto de interés público luego de que el mismo Petro ordenara que se liberara para su revisión ciudadana.
Dentro del informe, aparecen nombres muy cercanos al Palacio de Nariño: Verónica Alcocer, su esposa; Laura Sarabia, exjefa de despacho presidencial; y Angie Rodríguez, figura vinculada al entorno del presidente. Sus menciones han generado cuestionamientos sobre posibles vínculos financieros entre la primera línea del poder ejecutivo y las operaciones de Petro.
de la UIAF advierte que las alertas provienen de “afectaciones a las cuentas personales del presidente”, lo que sugiere que algunos de los movimientos podrían no corresponder a simples operaciones rutinarias, sino a señales de riesgo financiero o incluso uso inapropiado de fondos.
Al hacerse pública esta información, el presidente Petro ha respondido liberando sus cuentas para escrutinio ciudadano, lo que él mismo presentó como un acto de transparencia. Sin embargo, para algunos críticos, esta medida podría no ser suficiente: el solo hecho de que se hayan detectado esas transacciones ya es motivo de preocupación sobre su origen y destino.
Por su parte, la Fiscalía ahora tiene en su poder este informe clave para profundizar en una posible investigación formal. Las operaciones bajo la lupa podrían abrir investigaciones por delitos financieros, como lavado de activos, dependiendo de si las transacciones explican o no su justificación legítima.
Este escándalo adquiere aún más relevancia en un momento delicado para la presidencia de Petro, tras otros señalamientos relacionados con sus finanzas personales, su inclusión en la llamada “Lista Clinton” y su confrontación con entidades bancarias locales.
En definitiva, el informe de la UIAF no solo revela movimientos financieros sospechosos en las cuentas del presidente, sino que fuerza un debate sobre la transparencia, el control institucional y la rendición de cuentas en el más alto nivel del poder colombiano.

