
El embajador encargado de Estados Unidos en Colombia, designado por el presidente Donald Trump, reiteró que la decisión del Departamento de Estado y de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de incluir al presidente Gustavo Petro y a varios miembros de su círculo cercano en la conocida Lista Clinton no responde a presiones ni intereses políticos. Según el diplomático, la información oficial publicada por las autoridades estadounidenses es suficientemente precisa y transparente en cuanto a las razones que motivaron la medida, y cualquier interpretación que señale una manipulación ideológica carece de sustento.
El representante enfatizó que las sanciones financieras y restricciones asociadas a esta clasificación obedecen a criterios estrictamente técnicos derivados de investigaciones adelantadas por organismos de seguridad y control, los cuales actúan de manera independiente del poder político. También subrayó que la inclusión en la lista sigue protocolos establecidos, con altos estándares de verificación, y que las decisiones del OFAC no se adoptan bajo cálculos partidistas ni coyunturales.
Asimismo, el embajador (e) señaló que Estados Unidos mantiene su disposición a la cooperación con Colombia, aclarando que el anuncio no debe interpretarse como un deterioro diplomático sino como parte de un mecanismo rutinario de control internacional. Frente a las reacciones en el ámbito político colombiano, insistió en que la posición oficial de Washington es inequívoca: las razones están documentadas, son públicas y no responden a motivaciones externas o agendas políticas.

