Un grupo de 20 exmagistrados de las altas cortes y reconocidos constitucionalistas encendió un nuevo debate jurídico en medio de la campaña presidencial al advertir que la nacionalidad estadounidense del candidato Abelardo de la Espriella podría ser incompatible con el ejercicio de la Presidencia de Colombia.
La posición fue plasmada en una carta pública en la que los firmantes sostienen que, aunque la Constitución Política permite que los colombianos por nacimiento tengan doble nacionalidad, el caso de quienes adquieren la ciudadanía estadounidense mediante naturalización plantea interrogantes que, a su juicio, no pueden ser ignorados.
Según el documento, el centro de la discusión no radica en la condición de colombiano por nacimiento de De la Espriella, sino en los compromisos asumidos al obtener la nacionalidad de Estados Unidos. Los juristas señalan que el proceso de naturalización en ese país exige un juramento de lealtad a la nación norteamericana, situación que, en su criterio, podría entrar en conflicto con las responsabilidades constitucionales que recaen sobre el jefe de Estado colombiano.
Los exmagistrados argumentan que el presidente de la República tiene funciones relacionadas con la defensa de la soberanía nacional, la conducción de las relaciones internacionales y la dirección de la Fuerza Pública, responsabilidades que exigen una lealtad exclusiva hacia los intereses de Colombia.
Por ello, concluyen que una persona que conserve simultáneamente los compromisos derivados de una ciudadanía adquirida en otro país podría enfrentar obstáculos jurídicos, éticos y políticos para ejercer el cargo más importante del Estado.
La carta ha generado controversia debido a que la Constitución colombiana reconoce la doble nacionalidad y no establece de manera expresa una prohibición para que un colombiano por nacimiento con otra ciudadanía aspire a la Presidencia.
Precisamente ese punto es el que alimenta la discusión jurídica. Mientras los firmantes consideran que existe una incompatibilidad derivada de los compromisos asumidos con otra nación, otros sectores sostienen que cualquier restricción al derecho de ser elegido debe estar claramente establecida en la Constitución o en la ley, y que actualmente no existe una norma que prohíba de forma explícita la aspiración presidencial de un colombiano por nacimiento con doble nacionalidad.
El pronunciamiento se produce en un momento de alta tensión política y electoral, en el que la figura de De la Espriella se ha convertido en uno de los principales focos de debate nacional. La controversia podría trasladarse a los escenarios judiciales y electorales si se presentan acciones encaminadas a definir si la doble nacionalidad del candidato constituye o no una inhabilidad para ocupar la Casa de Nariño.
Por ahora, la discusión permanece abierta y enfrenta dos interpretaciones constitucionales contrapuestas: una que considera incompatible la ciudadanía estadounidense con la Presidencia de Colombia y otra que sostiene que la doble nacionalidad, por sí sola, no impide aspirar al máximo cargo del país.








