A una semana de la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio, la campaña de Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, reforzó su presencia en las calles y multiplicó sus apariciones públicas en distintas regiones del país con el objetivo de consolidar apoyos y conquistar a los votantes indecisos.
La estrategia de la campaña se ha concentrado en incrementar los recorridos territoriales, los encuentros con ciudadanos y las actividades masivas de cara al cierre definitivo de la contienda electoral. La apuesta busca aprovechar el impulso que ha mostrado la candidatura en las encuestas divulgadas antes de que entrara en vigor la restricción para publicar sondeos.
Durante los últimos días, José Manuel Restrepo ha asumido un papel cada vez más visible dentro de la campaña. El exministro de Hacienda se ha convertido en una de las principales voces encargadas de explicar las propuestas económicas y responder a los cuestionamientos sobre algunas de las iniciativas impulsadas por la candidatura presidencial. Analistas han señalado que su presencia busca transmitir confianza y moderación a sectores empresariales y votantes de centro.
La campaña también ha intensificado los contactos con distintos sectores sociales, económicos y ciudadanos, en un momento en el que cada voto puede resultar determinante para definir al próximo presidente de Colombia. Tanto De la Espriella como Restrepo han insistido en mensajes relacionados con seguridad, crecimiento económico y fortalecimiento institucional, ejes que han marcado buena parte de su discurso electoral.
El fortalecimiento de la agenda pública coincide con una fase de alta polarización política entre las campañas de De la Espriella e Iván Cepeda. En las últimas semanas, ambos proyectos políticos han buscado mantener movilizadas a sus bases mientras intentan atraer al electorado independiente mediante mensajes más moderados y propuestas enfocadas en la estabilidad económica y la gobernabilidad.
La segunda vuelta presidencial se realizará el próximo 21 de junio y definirá quién ocupará la Casa de Nariño para el periodo 2026-2030. Mientras las campañas entran en su etapa definitiva, la disputa por los votos indecisos se mantiene como uno de los factores que podría inclinar la balanza.







