La representante a la Cámara Gloria Arizabaleta ratificó su decisión de ordenar la suspensión provisional del presidente Gustavo Petro y anunció que el expediente será remitido al presidente del Senado para que continúe el trámite institucional correspondiente. La determinación ha desatado una intensa controversia jurídica y política en plena recta final de la campaña presidencial.
Arizabaleta, quien además pertenece al Pacto Histórico, el mismo movimiento político que llevó a Petro a la Presidencia, sostiene que actuó dentro de las facultades que considera le otorga la ley para adoptar medidas cautelares en el marco de una investigación por presunta participación en política. Según su decisión, el mandatario debería apartarse del cargo hasta el próximo 21 de junio, fecha en la que se celebrará la segunda vuelta presidencial.
La actuación se originó por una investigación relacionada con publicaciones y pronunciamientos del presidente en redes sociales durante la campaña electoral. Para Arizabaleta, existen elementos suficientes para adoptar una medida preventiva mientras se adelanta el proceso.
Sin embargo, la decisión ha sido cuestionada por numerosos sectores políticos y jurídicos, que consideran que la presidenta de la Comisión de Acusaciones no tiene competencia para suspender por sí sola al jefe de Estado. Diversos analistas y dirigentes han señalado que la Constitución establece que una eventual suspensión presidencial requeriría la intervención de la Cámara de Representantes y posteriormente del Senado, por lo que califican la medida como jurídicamente inviable o incluso inconstitucional.
Entre quienes rechazaron la decisión se encuentra el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien recordó que únicamente el Senado podría suspender a un presidente y solo después de que se surtan los procedimientos constitucionales correspondientes.
La polémica ha llamado aún más la atención porque la propia Arizabaleta hace parte del Pacto Histórico, situación que ha generado sorpresa tanto entre aliados como entre opositores del Gobierno. Mientras algunos interpretan la decisión como una muestra de independencia frente al Ejecutivo, otros consideran que se trata de una actuación sin sustento constitucional.
Por ahora, Petro continúa ejerciendo sus funciones como presidente de la República. La propuesta de suspensión deberá superar varios filtros institucionales antes de tener algún efecto práctico, en medio de una campaña presidencial marcada por la polarización y las acusaciones de participación política desde distintos sectores.







