El presidente Gustavo Petro reaccionó por primera vez a la polémica decisión de la presidenta de la Comisión de Acusaciones, Gloria Arizabaleta, quien ordenó una suspensión provisional del mandatario dentro de una investigación por presunta participación en política. Desde Nueva York, Petro rechazó la medida y aseguró que no ha intervenido en la contienda electoral.
“No he participado en política”, afirmó el jefe de Estado al referirse a las acusaciones que motivaron la actuación de la congresista. El mandatario insistió en que sus pronunciamientos públicos se han dado en ejercicio de sus funciones presidenciales y no como parte de una campaña electoral.
La controversia surgió luego de que Arizabaleta expidiera una medida cautelar en la que planteó la suspensión temporal de Petro hasta el próximo 21 de junio, fecha en la que se celebrará la segunda vuelta presidencial. La decisión se produjo en medio de una investigación relacionada con publicaciones y declaraciones del mandatario durante el proceso electoral.
Sin embargo, la actuación ha sido ampliamente cuestionada por expertos constitucionales, dirigentes políticos y sectores del propio Gobierno, quienes sostienen que la presidenta de la Comisión de Acusaciones no tiene facultades para suspender por sí sola al jefe de Estado. Diversas voces han recordado que una medida de esa naturaleza requeriría la participación de otras instancias del Congreso y el cumplimiento de procedimientos constitucionales específicos.
La respuesta de Petro se suma a una creciente controversia institucional que ha marcado el debate político en los días previos a la segunda vuelta presidencial. Mientras sus críticos sostienen que el mandatario ha intervenido en la campaña mediante mensajes y pronunciamientos públicos, el presidente insiste en que sus actuaciones corresponden al ejercicio legítimo de sus responsabilidades como jefe de Estado.
El episodio ha generado una ola de reacciones en el escenario político nacional. Partidos como Cambio Radical calificaron la medida como una “noticia falsa” y una “operación política diseñada”, argumentando que la supuesta suspensión carece de efectos jurídicos reales. Desde el Gobierno también se ha reiterado que Petro continúa ejerciendo plenamente sus funciones presidenciales.
Por ahora, la decisión anunciada por Arizabaleta deberá superar varios filtros institucionales antes de que pueda producir algún efecto concreto. Entretanto, el presidente mantiene su agenda oficial y continúa defendiendo que no ha vulnerado las normas que prohíben la participación en política de los servidores públicos.







