Un nuevo capítulo se abre en las investigaciones que rodean al brigadier general Federico Mejía. La Fiscalía General de la Nación abrió nuevas indagaciones preliminares contra el oficial por presuntos delitos de peculado y abuso de función pública, ampliando así el número de procesos que actualmente comprometen al alto mando militar.
La decisión surge en medio de una serie de denuncias periodísticas y judiciales relacionadas con el manejo de recursos públicos y actuaciones operacionales durante el tiempo en que Mejía ejerció cargos de alta responsabilidad dentro del Ejército Nacional. Según la información conocida, los nuevos expedientes buscan establecer si existieron irregularidades en el uso de recursos oficiales y si algunas actuaciones pudieron exceder las facultades legales propias de su cargo.
Las nuevas indagaciones se suman a otros procesos que ya avanzan en la Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de Justicia. En meses anteriores se conoció una investigación preliminar por presunto concierto para delinquir, relacionada con denuncias sobre posibles vínculos irregulares entre militares y estructuras armadas ilegales en el departamento del Cauca.
Uno de los aspectos más delicados del caso tiene relación con denuncias sobre el presunto manejo irregular de gastos reservados cuando Mejía se desempeñó como comandante militar en el Cauca. Fuentes citadas en investigaciones periodísticas señalaron que las autoridades buscan establecer si recursos destinados a operaciones de inteligencia y seguridad fueron utilizados conforme a la ley o si existieron posibles desviaciones que ameriten responsabilidad penal.
Las controversias alrededor del oficial también incluyen revelaciones sobre supuestas alianzas indebidas entre miembros de la fuerza pública y actores armados ilegales durante operaciones militares en el Cañón del Micay. Aunque estos hechos corresponden a investigaciones distintas, han contribuido a aumentar el escrutinio sobre la gestión del general y las actuaciones de algunas unidades bajo su mando.
Hasta el momento, las indagaciones se encuentran en etapa preliminar, por lo que no existen imputaciones formales ni decisiones judiciales de fondo contra el oficial. La Fiscalía deberá recaudar pruebas, escuchar testimonios y analizar documentación antes de determinar si existen méritos para avanzar hacia una investigación formal.
El caso ha generado preocupación dentro de sectores militares debido a que involucra a uno de los oficiales más visibles de las recientes operaciones contra grupos armados ilegales en el suroccidente del país. Entretanto, los organismos de control y la justicia continúan revisando las denuncias para establecer si los hechos corresponden a irregularidades administrativas o si constituyen conductas con relevancia penal.







