A dos semanas de la segunda vuelta presidencial, el candidato Iván Cepeda endureció su discurso contra su rival Abelardo de la Espriella y lanzó fuertes cuestionamientos sobre algunas de las propuestas que ha planteado el aspirante de derecha durante la campaña.
Cepeda advirtió que una eventual llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño podría significar el desmonte de importantes instituciones estatales y poner en riesgo los avances alcanzados con el Acuerdo de Paz firmado con las extintas FARC. Las declaraciones se produjeron en medio de la creciente polarización que marca la recta final de la contienda presidencial.
El candidato de izquierda aseguró que algunas propuestas de su adversario representan una amenaza para la institucionalidad del país. Entre sus críticas, señaló que De la Espriella ha planteado la eliminación de organismos y entidades que, según Cepeda, cumplen funciones fundamentales para la protección de derechos y la construcción de paz en Colombia.
“Quiere eliminar el Acuerdo de Paz”, afirmó Cepeda al referirse a las posiciones del abogado y candidato presidencial. El senador sostuvo que varias de las iniciativas defendidas por De la Espriella podrían significar un retroceso en materia de reconciliación nacional y de cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Estado colombiano con las víctimas del conflicto armado.
Las declaraciones hacen parte de una estrategia con la que Cepeda busca diferenciarse de su contendor y atraer a sectores de centro e independientes preocupados por la estabilidad institucional del país. En los últimos días, el candidato ha intentado reforzar un mensaje orientado a la defensa de las instituciones democráticas y a la continuidad de algunas políticas sociales impulsadas durante el actual gobierno.
Por su parte, De la Espriella ha defendido una agenda centrada en la reducción del tamaño del Estado, la eliminación de algunas entidades públicas y una revisión profunda de los acuerdos con grupos armados. El candidato sostiene que esas medidas buscan combatir la burocracia, fortalecer la seguridad y recuperar la autoridad estatal en los territorios.
El intercambio de acusaciones evidencia el alto nivel de confrontación que vive la campaña presidencial. Mientras Cepeda presenta la elección como una defensa de la institucionalidad y de los acuerdos de paz, De la Espriella insiste en que el país necesita un cambio profundo frente a las políticas impulsadas durante los últimos años. Con la segunda vuelta programada para el 21 de junio, ambos candidatos intensifican sus mensajes para conquistar a los votantes indecisos que definirán el futuro político de Colombia.







