Un juzgado de Barranquilla ordenó una contundente medida cautelar contra el empresario barranquillero Álex Saab y una de sus compañías más conocidas en Colombia, en una decisión que revive los procesos judiciales que durante años han rodeado al señalado testaferro del régimen de Nicolás Maduro.
El Juzgado Segundo Civil del Circuito de Ejecución de Sentencias de Barranquilla aceptó las solicitudes presentadas contra la empresa Jacadi de Colombia S.A. y ordenó el embargo y secuestro de los recursos financieros que la sociedad tenga o llegue a tener en cuentas corrientes, cuentas de ahorro o cualquier otro producto financiero. La medida también cobija a los demandados vinculados al proceso.
El fallo representa un nuevo revés para Saab, quien ha estado durante años en el centro de investigaciones relacionadas con presuntas operaciones de lavado de activos, enriquecimiento ilícito y movimientos financieros irregulares. La decisión judicial se produce en momentos en que el empresario enfrenta nuevos cuestionamientos y acusaciones en Estados Unidos por presuntos delitos financieros.
Según la información conocida por SEMANA, la actuación judicial está relacionada con procesos que involucran a Jacadi de Colombia S.A., empresa cuyos principales representantes fueron Álex Saab y su exesposa, Cyntia Eugenia Ceratin Ospina. La orden busca garantizar que los recursos económicos vinculados al proceso permanezcan bajo control de las autoridades mientras avanzan las actuaciones correspondientes.
El caso vuelve a poner bajo la lupa los negocios desarrollados por Saab en Colombia y Venezuela. Durante años, el empresario ha sido señalado por autoridades nacionales e internacionales de haber participado en complejas estructuras empresariales y financieras que habrían servido para movilizar millonarios recursos provenientes de operaciones comerciales bajo investigación.
Las medidas cautelares representan uno de los mecanismos más fuertes que puede adoptar la justicia para impedir la disposición de bienes y recursos mientras se resuelven litigios o procesos relacionados con posibles responsabilidades económicas. En este caso, el embargo de las cuentas busca evitar movimientos financieros que puedan afectar el cumplimiento de eventuales decisiones judiciales futuras.
La decisión se conoce en medio de un complejo panorama judicial para Saab, quien ha enfrentado investigaciones en Colombia, Estados Unidos y otros países por presuntas actividades relacionadas con lavado de dinero, exportaciones ficticias y otros delitos económicos. Aunque varias de esas actuaciones continúan en distintas instancias, la nueva medida demuestra que los procesos contra el empresario siguen generando consecuencias patrimoniales importantes.







